Asalto
Por Rubén
Bazán
Un día fui asaltado cuando estaba
haciendo hora con unos amigos. Me apuntaron con sus armas y me rebuscaron y al
ver que no tenía nada de valor, pasaron a rebuscar a mi amiga, ella sí tenía un
celular moderno.
Mi amiga me miró nerviosa y yo le
dije: Dale lo que tienes, al fin y al cabo, lo material se recupera, la vida
no. Situación diferente fue la de mi amigo, quien se resistió a los hampones y
estos le rompieron la cabeza con la cacha de sus pistolas.
Cuando pasó todo el incidente,
estuvimos nerviosos y mi amiga se puso a llorar de los nervios y de impotencia
por esta inseguridad y delincuencia que nadie detiene. Además, mi amiga estaba
triste porque el celular era un regalo de su tío. Fuimos a la comisaría a
denunciar el hecho, a ser una estadística más de la ola de delincuencia e inseguridad
que vive nuestro país, lamentablemente.
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